Buscar

La página número trece.

Me costó pasar de la página 13. Lo empecé una y otra vez sin que D´Artagnan consiguiera despertar ninguna emoción en mi. Hasta que por fin sucedió. Logré superar la barrera de los primeros capítulos y Los Tres Mosqueteros sigue siendo, desde entonces, mi libro favorito. Hace 20 años de aquello. Mucho ha llovido desde entonces, y muchos han sido los libros que han pasado por mis manos. Algunos me han marcado, de otros casi ni me acuerdo, pero todos lograron emocionarme. Por eso nace este espacio, para compartir la ilusión con que se descubre una nueva historia, para hablar de la delicadeza con la que se tocan los libros muy gastados, o del olor que te embriaga en una librería. Desde aquellas tardes de aventura con los mosqueteros del Rey, miro con gran respeto cada novela, consciente de que, todas ellas, bien merecen pasar de la página 13.

Categoría

Diario

ESTAR EN BABIA, ¿DE DÓNDE VIENE?

Si quieres saber de dónde viene la expresión estar en Babia tendrás que seguir leyendo La página número trece.

Diario de una aficionada, día 6: A ver si con esto me pongo seria.

Me he apuntado a un concurso de novela romántica. Tengo cuatro meses para escribir algo decente de entre 200 y 500 páginas. No sé si lo conseguiré, pero creo que ponerme una fecha límite es la única forma de que me ponga seria con esto. El otro día leía De qué hablo cuando hablo de correr, de Haruki Murakami, y decía que para ser un buen escritor hace falta talento, concentración y constancia. No sé si tengo talento, porque todavía no he escrito nada, pero desde luego no tengo constancia y me cuesta mucho concentrarme, supongo que tendré que trabajar estos aspectos.

La novela romántica no es que sea mi género favorito, pero no creo que se me de mal del todo. Me gustan las historias de amor muy intensas, aunque no sé si seré capaz de crear esa atmósfera donde sólo importa la persona amada. Tampoco escribo esto con una intención de ganar el concurso, anda que no habrá gente que sepa escribir mejor que yo. El objetivo de todo esto es coger una rutina de escritura, ya veremos después si este es el género que va conmigo o si me resulta más sencillo escribir otra cosa. De momento, todos los días 10 páginas de novela romántica (todavía no tengo título, así que no se como hacer referencia a mi escrito). Tengo que decir que de los 11 días que llevamos de año sólo he cumplido con el propósito tres. Me pongo la excusa de que han sido días de estar con la familia… ya sabes. Pero desde hoy se acabaron las disculpas.

Diario de una aficionada, día 5: No he cumplido el reto, pero lo retomo.

Antes de ponerme a escribir la siguiente entrada de este diario he echado un ojo a la anterior, esa en la que me proponía escribir, por lo menos, media hora al día. Bien, tengo que decir que no lo cumplí. Empecé y me mantuve firme durante unos días, pero en cuanto la historia en la que escribía empezó a aburrirme lo dejé. Lo sé, soy débil. Así que, aquí estoy otra vez, prometiéndome a mí misma que esta vez será la definitiva. Con otra historia a medio pensar en la cabeza y algunas páginas escritas ya. Me decían, los que sí cumplen sus propósitos, que para escribir algo que merezca la pena hay que escribir muchas tonterías primero, pues bien mi “algo que merezca la pena” debe ya de estar cerca porque líneas que no valen para nada me sobran.

Como siempre, gracias por escuchar mis quejas, voy a ver si cumplo con mis 2.000 palabras, ese es el nuevo reto, de hoy.

Diario de una aficionada, día 4: ¡Venga que yo puedo!

La última vez que escribí en este diario fue una entrada un poco de bajón. Me resulta difícil encontrar un hueco en mi agenda diaria para dedicarme a lo que me gusta, es decir, a escribir. Reconozco que estuve a punto de tirar la toalla antes, si quiera, de empezar. Pero entonces comencé a recibir un montón de mensajes de apoyo. Mensajes que me han llegado por muchas vías, mensajes de gente que me quiere y a la que quiero, pero también mensajes de cariño de personas que no conozco, de lectores de este humilde blog que me animan a seguir y que me han dejado algunos consejos.

  • Para escribir algo que merezca la pena hay que escribir muchas tonterías antes. Es decir, que no me desanime si lo que escribo no me gusta, tarde o temprano surgirá una buena idea.
  • Que para escribir algo que merezca la pena hay que escribir todos los días, aunque sea sólo media hora. Esto sí que es una declaración de intenciones, todos los días media hora frente a una hoja para escribir lo que sea, algo saldrá.
  • Cuando, por fin, encuentre un camino que merezca la pena seguir, que no lo haga hasta el final el mismo día. Es importante saber qué vas a escribir al día siguiente para tener una motivación, para tener ganas de sentarse frente al teclado. Cuando encuentre ese camino os contaré si este truco funciona.

Con todas las molestias que se está tomando la gente para darme apoyo, no puedo defraudarles… así que, por lo menos, el compromiso de escribir todos los días media hora ya lo estoy cumpliendo. Poco a poco…

Diario de una aficionada, día 3: Ya me he rendido.

Siempre me ha faltado constancia, soy géminis se supone que nos cuesta centrarnos en una sola cosa, que comenzamos cientos de proyectos pero que no terminamos ninguno. No creo en el horóscopo, pero reconozco que en esto me ha clavado, ni siquiera sé como a estas alturas (ha pasado mes y medio) todavía no he abandonado el blog.

Todas estas palabras tan bonitas sobre mi sólo sirven de excusa para afirmar que desde hace semanas no me siento a escribir nada de mi “novela”. No es que haya abandonado la idea de hacerlo, eso nunca. Es sólo que me cuesta organizarme y sacar tiempo de calidad para ponerme a ello. Digo de calidad porque sería muy sencillo ponerme un rato cada día, o cada dos días, pero llego tan cansada que sólo conseguiría irme a dormir tarde sin haber escrito nada decente.

Me da rabia no ser más constante, pero me he propuesto que esta vez lo lograré. No sé cuanto tiempo voy a tardar (tampoco me importa), pero escribiré esa novela aunque me lleve toda la vida hacerlo. Claro que eso es algo que digo ahora, la realidad es que me parece una tarea tan titánica que cuando me siento frente al teclado me abruma no ver el camino. No sé si a alguno de vosotros os ha pasado. Tengo la idea en la mente, pero materializarla me cuesta mucho. No tengo ninguna noción sobre como se escribe una novela, sólo tengo una idea, más o menos decente, y mucha ilusión por ver algún día un texto mio. No sé… supongo que volveré a intentar centrarme y seguir adelante. Ya os iré contando.

Diario de una aficionada; día dos, ¡De dónde saco el tiempo!

Una de mis actividades como escritora aficionada está consistiendo en leer los blogs de otros escritores aficionados, y en todos ellos hay una preocupación que se repite, la falta de tiempo. A estas alturas, ha pasado una semana desde que decidí dar rienda suelta a las historias que tengo en mi cabeza, ya tengo más o menos pensado el tema sobre el que escribir, tengo localizados algunos textos que me ayudarán a documentarme, incluso he perfilado a alguno de mis personajes, pero lo que viene siendo ponerme delante del ordenador a escribir… eso lo llevo peor.

En los blogs que he mencionado antes también he leído, de autores más o menos profesionales, que lo más importante para conseguir escribir una historia, más o menos buena, es escribir todos los días. ¡Qué más me gustaría! Pero la realidad es que, entre el trabajo, la casa, y los imprevistos que siempre surgen, todavía no he podido sentarme a establecer una rutina de trabajo.

Dice el anuncio de yogures que si soy capaz de pasar 21 días consecutivos escribiendo, esta actividad se convertirá en un hábito y a no me resultará complicado hacerlo. Voy a proponerme hacerlo, aunque sea un ratito, porque sino, jamás sacaré un momento.

Diario de una aficionada; día 1

Después de mucho darle vueltas, de mucho pensar en los pros y en los contras, por fin me he decidido. Voy a dar el salto, voy a pasar de ser lectora a ser escritora, aficionada, por supuesto. Hace mucho tiempo que pienso en lo mucho que me gustaría dar a conocer al mundo todas las ideas que tengo en mi cabeza. La verdad es que no sé de como hacerlo pero tengo claro que lo voy a intentar.

Muchas veces he oído decir a los grandes escritores que, a veces, se sienten un poco solos porque escribir es un trabajo solitario, muchas horas delante de una pantalla de ordenador, delante de anotaciones, con mucho café y poca conversación. No sé si eso será cierto o no, pero, para sobrellevar esa situación he decidido iniciar esta nueva sección dentro del blog. Diario de una aficionada será un resumen de las dudas, de los avances, de los callejones sin salida,… de todas las emociones que sienta mientras doy forma a mi historia. Una historia que ya ha nacido en mi mente aunque todavía no he empezado a desarrollar. De momento, comienzo con esta declaración de intenciones que, aparte de servirme de desahogo, me sirve para decir públicamente que voy a escribir una historia, ya no me puedo echar atrás.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑