La última vez que escribí en este diario fue una entrada un poco de bajón. Me resulta difícil encontrar un hueco en mi agenda diaria para dedicarme a lo que me gusta, es decir, a escribir. Reconozco que estuve a punto de tirar la toalla antes, si quiera, de empezar. Pero entonces comencé a recibir un montón de mensajes de apoyo. Mensajes que me han llegado por muchas vías, mensajes de gente que me quiere y a la que quiero, pero también mensajes de cariño de personas que no conozco, de lectores de este humilde blog que me animan a seguir y que me han dejado algunos consejos.

  • Para escribir algo que merezca la pena hay que escribir muchas tonterías antes. Es decir, que no me desanime si lo que escribo no me gusta, tarde o temprano surgirá una buena idea.
  • Que para escribir algo que merezca la pena hay que escribir todos los días, aunque sea sólo media hora. Esto sí que es una declaración de intenciones, todos los días media hora frente a una hoja para escribir lo que sea, algo saldrá.
  • Cuando, por fin, encuentre un camino que merezca la pena seguir, que no lo haga hasta el final el mismo día. Es importante saber qué vas a escribir al día siguiente para tener una motivación, para tener ganas de sentarse frente al teclado. Cuando encuentre ese camino os contaré si este truco funciona.

Con todas las molestias que se está tomando la gente para darme apoyo, no puedo defraudarles… así que, por lo menos, el compromiso de escribir todos los días media hora ya lo estoy cumpliendo. Poco a poco…

Anuncios