Muchas veces había oído en la radio, en la televisión… que el ayuntamiento de Bilbao (la ciudad en la que vivo) ponía en sus calles libros para que la gente los cogiera, los leyera y los volviera a dejar en la calle. He estado atenta cada vez que surgía la iniciativa y nunca llegué a encontrar ninguno. Por eso, el día que por fin ocurrió, me quede sin palabras. Aunque esa es una sensación que me duró poco, lo que tardé en abrir el libro y comprobar que no había sido el consistorio el que había puesto en circulación esa novela, sino una tienda de ropa Kala Algorta, sin ir más lejos. Digo que eso de quedarme sin palabras me duró poco porque al ver de dónde venía la iniciativa lo que pasó es que se me ocurrieron muchas preguntas. Preguntas que Iratxe, Jaione e Itzi, las chicas de Kala Algorta, han tenido a bien responderme.

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¿Cómo surge la idea de colocar libros en la puerta de la tienda para que la gente los tome prestados?

La idea surge como algo para dar color a la tienda, pusimos unos cojines en el banco de en frente, después pensamos en poner unas revistas para que la gente se entretuviera. Incluso para que los acompañantes de nuestras clientas pudieran esperar mientras ellas hacían las compras. Y de las revistas nos pasamos a los libros.

¿Desde cuándo lleváis con esta iniciativa?

Llevaremos como un año y medio más o menos. Fue a Iratxe, que es la artista de la tienda, a la que se le ocurrió el nombre Ke rule.

¿De quién son los libros que prestáis?

Al principio eran nuestros, pero cuando la voz se ha ido corriendo por Getxo, algunos vecinos nos han traído novelas que tenían por casa.

¿Cuántos habéis puesto en circulación?

No sabría decirte, habremos puesto en circulación unos 200 o así. Sí que es verdad que muchos de ellos no vuelven a la tienda, pero bueno, esa es la idea, que estén rulando por ahí.

¿Los habéis leído vosotras?

La mayoría de ellos sí, como te decíamos antes, la mayoría de los libros que hemos puesto en circulación eran nuestros.

Uno de estos libros acabó en mis manos, lo cogí, lo leí, escribí la reseña en este blog, y lo dejé en la calle para que el siguiente lo disfrute. Una bonita idea la de Kala Algorta.

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